|
|
No se esperan sustanciales cambios para la próxima renovación. Algunos operadores tienen la esperanza de poder renovar sus contratos a un precio levemente menor. Quizás este anhelo se base en algunas de las nuevas capacidades interesadas en el mercado local. Los aseguradores no encuentran razones para que el terremoto de Chile imponga presión para los riesgos argentinos, por su condición de no catastróficos. Esto se verá más claramente después de julio.
|
Desde la perspectiva de los aseguradores, el mercado de reaseguros se presenta estable para las próximas renovaciones, sin restricciones de capacidad.
En cuanto a precios, adelantaron que no ven razones por las que el terremoto de Chile imponga precios más altos para la exposición No Catastrófica en Argentina.
“Para el mercado asegurador argentino los reaseguros se encontrarían estables para la próxima renovación de contratos”, indicó Patricio Vidal, director técnico de El Comercio Compañía de Seguros.
“En principio, no vislumbramos cambios profundos en condiciones y capacidades. Por ejemplo, el terremoto sufrido por Chile afectó a los principales reaseguradores, pero en una cuantía que no afecta significativamente sus bases de capital. Pero las tasas de riesgo para coberturas catastróficas en el vecino país han aumentado, desde dicho evento, de una manera abrupta”, expuso.
En la misma línea, Marcelo Lescano, Jefe de la División Técnica del Grupo Asegurador La Segunda, definió: “No estamos vislumbrando cambios sustanciales para las próximas renovaciones. Si bien en principio se puede inferir alguna influencia en los precios de reaseguro de la región motivada por el terremoto de Chile, también sería de esperar que el mayor impacto lo sientan los mercados catastróficos”.
En concordancia con sus colegas, Vanesa Barberis, analista de reaseguros de HSBC Seguros, afirmó: “Esperamos para las próximas renovaciones condiciones estables sin restricción de capacidad. Además quiero resaltar que se aprecia la presencia de nuevos reaseguradores con apetito de riesgo en el mercado argentino”.
A su turno, Omar Fidalgo, gerente técnico de San Cristóbal SMSG, incluso se animó a esperar alguna mejora: “Despejado el contexto adverso provocado por la crisis financiera internacional y con un mercado local atractivo por su condición de no catastrófico, en general es de esperar que las condiciones mejoren tanto en precio como en capacidad, respecto de la renovación anterior”.
En efecto, el previsible endurecimiento de las condiciones y precios del reaseguro de los últimos dos años parece haberse despejado. Sin embargo, hoy los operadores reconocen que el impacto de la crisis no fue tan pronunciado.
Los Efectos de la Crisis
“Desde el punto de vista de los costos, en nuestro caso no hemos notado una influencia directa de la crisis en nuestras condiciones de renovación de la anualidad vigente. Sin embargo, sí hemos advertido un mayor énfasis en el proceso de suscripción, con mayores exigencias de información para el análisis de los distintos portafolios. La consecuencia de ese análisis más detallado se tradujo en ajustes en exclusiones o límites por acumulaciones, por ejemplo. Evidentemente algunos reaseguradores han sido afectados de una u otra forma por las contingencias financieras de la crisis, pero afortunadamente han ido revirtiendo los preocupantes resultados mostrados en el momento de manifestación de esa circunstancia adversa de mercado”, declaró Lescano.
Luego, Vidal sostuvo: “La crisis internacional golpeó fuerte los balances de los principales reaseguradores del mercado, llevándolos a discontinuar negocios en algunos casos y en otros reducir sus exposiciones dada la gran caída de los valores de sus carteras de inversión. Debieron trabajar arduamente para recolectar nuevo capital y pensar mucho más profundamente el ‘costo de capital’ en cada caso. Por esta cuestión, las tasas de riesgo en algunos de los negocios que más demandan capital se han incrementado en los últimos dos años”.
Por su parte, Barberis reconoció que si bien en el contexto internacional la crisis ha impactado bruscamente a algunas aseguradoras y reaseguradores, en el caso de Argentina, “las condiciones de las últimas renovaciones no se han visto afectadas por cambios significativos”.
Facultativos
En Facultativos, los operadores advierten condiciones de suscripción más duras que en años anteriores en algunos ramos: mayor cautela en la suscripción, mayores requerimientos de información, y hasta puntuales ajustes de precios.
“Nuestro perfil de cartera no nos constituye en una compañía con importante actividad en colocaciones facultativas. No obstante, tenemos una cartera estable en este tipo de negocios, cuyo comportamiento nos da una pauta de lo que puede estar ocurriendo en este mercado”, aclaró Lescano antes de comentar: “En el momento de las renovaciones hemos notado parámetros de suscripción más rigurosos de parte de los reaseguradotes (al igual que para los contratos automáticos), con requerimientos de información más detallada, y en algunos casos con ajustes de tasas de prima para los nuevos períodos”.
Otro ejemplo: Vidal aseguró que ante la necesidad de aumentar la base de capital y el costo del mismo, los reaseguradores han estado algo más cautelosos en la aceptación de riesgos de alta demanda de capital. “En el caso de los negocios Facultativos, las participaciones se han visto disminuidas o las tasas incrementadas para cumplir con el objetivo principal, que era volver a los volúmenes de capital previos a la crisis mundial”, explicó.
Y Barberis observó que durante el último año se ha observado cierta dureza en el mercado de facultativos. En nuestro caso particular hemos notado que si bien hay capacidad disponible en el mercado, los requerimientos de información para colocar cada riesgo se han incrementado en cantidad y exigencia. A pesar del endurecimiento en el mercado, en términos generales pudimos mantener las condiciones expirantes ante la renovación de un negocio facultativo”.
En cambio, para Fidalgo, “los mercados de reaseguro facultativo no han evidenciado cambios importantes respecto del año anterior; en renovaciones de cuentas han estado dispuestos a analizar revisión de condiciones para mantener los negocios”.
Luego, continuó: “La alternativa más competitiva y donde los reaseguradores se sienten ‘más cómodos’ es en cotizaciones en exceso de pérdida, donde la cedente se hace cargo de una capa primaria y ellos participan en los eventos de cierta envergadura. Esta operatoria es habitual en el ramo RC. En Property, sin embargo, por la importancia de las sumas aseguradas, esta situación es menos habitual, pues las cedentes quedan obligadas a ceder la mayor parte del negocio. Se observa cierta disparidad de criterios entre los reaseguradores al momento de aplicar primas mínimas cuando el riesgo no es de envergadura. Es posible encontrar quienes nos las aplican hasta quienes aplican el doble de las que emplean para otros”.
Los Contratos de Automotores
El segundo ramo con mayor cesión del mercado, Automotores -10% del total de las cesiones en el ciclo 2008/2009-, está recibiendo propuestas de contratos con otras modalidades distintas del tradicional XL, aunque su preponderancia sigue vigente.
”La cobertura prevalente para RC sigue siendo XL tradicional. Sin embargo, y de la mano del crecimiento de exposición en coberturas de Cascos (ej. adicional Granizo) los reaseguradores empezaron a interesarse en ofrecer programas de cuota parte para Cascos”, dijo Fidalgo.
Seguidamente, Vidal consideró: “En general, los contratos para el negocio de Automotores están basados en el tradicional contrato de XL. En algunos casos trabajamos de forma proporcional para cascos de altísima suma asegurada, pero son casos extremos que no definen al mercado”.
Después, Lescano ratificó que “no estamos previendo analizar estructuras fuera de las tradicionales, aunque hemos recibido propuestas para estudiar la aplicación de contratos proporcionales para la protección de nuestra cartera de Cascos”.
Barberis, por su parte, marcó: “Las condiciones y precios de reaseguros para Automotores son adecuadas de acuerdo a la exposición que tienen tanto aseguradoras como reaseguradores, principalmente en la cobertura de RC. Si bien existen algunas alternativas de contrato distintas a XL para este ramo, las compañías en su gran mayoría se reaseguran bajo un XL”.
Algunos aseguradores también señalaron que los requerimientos de información en este ramo se siguen incrementando, paulatinamente.
“En los últimos años, hemos observado cierto crecimiento en los requerimientos de información, principalmente sobre aquellos siniestros que han llegado a instancias judiciales”, precisó Barberis, de HSBC.
Posteriormente, Fidalgo manifestó: “Al menos hasta la renovación anterior los requerimientos de información fueron mayores, aunque no muy distintos a los de años anteriores”.
Optimismo
Esta es la palabra que puede resumir el “humor” de los aseguradores de cara al próximo ciclo de renovaciones.
Aunque la crisis financiera internacional haya pasado (¿será realmente así?) y no se esperen repercusiones en los precios por los terremotos de Chile y las inundaciones europeas, es claro que año tras año las exigencias de suscripción se endurecen, aumentan los requerimientos de información en Automotores, y la necesidad de recomponer capital por parte de los reaseguradores internacionales alcanzados por los daños provocados por catástrofes naturales aplican presión alcista a las tasas y a los deducibles. También es cierto que nuevas capacidades se interesan por nuestro mercado No Catastrófico. Y en la competencia entre operadores está su oportunidad de lograr buenas condiciones.
Por ello, los aseguradores que posean amplia y ordenada información sobre sus carteras y resultados siniestrales aceptables tendrán el horizonte despejado para la próxima renovación de contratos de reaseguros.
Aníbal Cejas
|
 |
|
|