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RESPONSABILIDAD CIVIL


Responsabilidad Civil de Empresas: Un Reto para las Empresas y sus Aseguradores – 3ª y Última Parte

La Responsabilidad Civil es un riesgo clave para las empresas. Swiss Re ha elaborado un interesante informe sobre este tema, que ha publicado en la edición Nº 5/2009 de Sigma. Reproducimos la última parte de este trabajo.

¿Qué Pueden Hacer las Aseguradoras para que el Riesgo de RC Siga Siendo Asegurable?

El negocio de RC forma parte del complejo entretejido que constituye la sociedad. Ningún otro ramo de negocio es tan difícil de suscribir y tarificar. Al parecer, los más mínimos cambios pueden, con el tiempo, tener un efecto considerable sobre la parte damnificada, las partes responsables y las que asumen, finalmente, la responsabilidad financiera por los daños (p. ej. las aseguradoras). Los gobiernos, las empresas y sus aseguradoras comparten la responsabilidad de mantener la sostenibilidad de este entramado de interacciones.
Los gobiernos, como avalistas de la seguridad jurídica, establecen el marco legal regulador y su cumplimiento. Se pueden tomar medidas en cada paso de la cadena de riesgo -desde la evaluación de riesgos a la aminoración y transferencia de riesgos- para reducir su costo global y garantizar que sigan siendo cuantificables y asegurables. Las empresas y sus aseguradoras deben comprender y supervisar los triggers de los siniestros de RC y luego incorporar esto a sus modelos actuariales y de gestión de riesgos empresariales.
Las aseguradoras habrán de prestar mucha atención a la redacción y el lenguaje del clausulado de las pólizas a fin de manejar su exposición a unos riesgos de RC que están en continuo cambio. Por último, el proceso de suscripción debe centrarse en todo momento en el mantenimiento del control sobre las exposiciones y la rentabilidad subyacente. Es fundamental conocer los múltiples factores impulsores del negocio de RC, no sólo para comprender del todo y suscribir con precisión los riesgos relativos a él, sino también para aprovechar sus ventajas.
¿Qué Pueden Hacer los Gobiernos?

Los gobiernos pueden desempeñar un papel importante en el futuro del Seguro de RC aumentando la seguridad jurídica y acelerando los trámites resolutorios.
Una buena política consiste en crear un entorno en el que los ciudadanos sean tratados con justicia y las empresas puedan, pese a ello, desarrollar sus actividades e innovar. Tanto desde el punto de vista de las empresas como de las aseguradoras, es importante que el costo de los sistemas de RC se mantenga asequible y que el marco legal y jurisdiccional siga siendo previsible. Los gobiernos pueden mejorar el marco legal:
 limitando los cambios frecuentes a las normas de responsabilidad;
 introduciendo nuevas normas de responsabilidad con suficiente antelación y sometidas a debate público;
 evitando procedimientos jurídicos y modelos legales que contribuyan a alargar los periodos de espera de las resoluciones así como los resultados imprevisibles, tales como la responsabilidad mancomunada y solidaria y la manipulación del jurado;
 limitando los incentivos financieros a los letrados conforme al resultado del juicio (p. ej. excluyendo los daños punitivos de la base de los honorarios contingentes);
 eliminando la responsabilidad retroactiva.
Algunos ejemplos de medidas reformadoras del sistema de responsabilidad extracontractual en el marco de los sistemas jurídicos anglosajones son Australia y EE.UU.
Reforma del Sistema de Responsabilidad Extracontractual en Australia 2002/2003
En 2001, el repentino aumento de los siniestros de RC y la quiebra de HIH, la segunda mayor aseguradora del país, despertaron inquietudes acerca del encarecimiento de las primas de seguro y la disponibilidad de cobertura frente a la RC. El gobierno australiano encargó a una comisión la elaboración de un informe sobre la “Ley de Negligencia” (the Law of Negligence). El “Informe IPP” fue publicado en septiembre de 2002 y contenía un conjunto de recomendaciones para promover actos legislativos. Aunque no se logró el objetivo original de aprobar una ley a nivel nacional, la mayoría de los estados y territorios llevaron a la práctica casi todas las recomendaciones a través de una serie de enmiendas a las leyes existentes o mediante la introducción de nuevas disposiciones legislativas.
La reforma consistía en medidas para limitar el alcance de la responsabilidad potencial, reducir el monto de las indemnizaciones que podían otorgarse e introducir límites máximos y mínimos para las indemnizaciones por lucro cesante y por daños morales.
La reforma trajo consigo muchos de los resultados deseados. Las aseguradoras consiguieron estabilizar sus resultados. Además, se redujeron los costos de la cobertura de RC y el número de siniestros2.
Reforma del Sistema de Responsabilidad Extracontractual en EE.UU.
Casi todas las iniciativas de reforma del sistema de responsabilidad extracontractual de EE.UU. se han llevado a cabo a nivel nacional y han tratado, fundamentalmente, de limitar los honorarios de los abogados así como las indemnizaciones por daños morales, incluyendo los daños punitivos. Algunos de estos límites han sido posteriormente revocados por los Tribunales Supremos de los estados. Otras iniciativas han pretendido limitar el número de demandas colectivas por daños a escala federal. Se adoptaron múltiples medidas correctivas para abordar el incremento de los siniestros de RC que surgieron en los últimos años de la década de 1990. Las estadísticas muestran que de 2002 a 2006 el número de demandas colectivas interpuestas a nivel federal en EE.UU. descendió. Dicho descenso se debió, en parte, a la excelente evolución de la economía. Durante este periodo, el número de quiebras de empresas, factor que contribuye al aumento de los pleitos por fraude de valores, fue extraordinariamente bajo. Al mismo tiempo, el grueso de la actividad procesal dejó de estar integrado por demandas colectivas ante un Tribunal Federal, pasando a ser procedimientos judiciales ante un Tribunal Supremo. Por lo tanto, el nivel global de actividad procesal no descendió tanto como muestran las estadísticas de interposición de demandas a nivel federal. Recientemente, la crisis financiera ha desatado una nueva ola de demandas colectivas. A largo plazo las perspectivas se mantienen inciertas.
La Importancia de un Diseño de Productos Adecuado

El diseño de productos es especialmente importante en el Seguro de RC. El sector asegurador ha desarrollado una serie de definiciones y cláusulas para reducir la exposición no deseada a riesgos de responsabilidad civil. No obstante, quedan aún algunas cuestiones por resolver, entre las que se incluyen las siguientes:
 Como es muy difícil prever los cambios en la conducta, la legislación y las prácticas procesales, a menudo sólo es posible introducir nuevas cláusulas una vez que se han producido las primeras pérdidas.
 Normalmente, las cláusulas de los contratos de seguros son impugnadas en los tribunales y algunas veces se han declarado nulas o han recibido una nueva interpretación por parte de los tribunales.
 Puede resultar difícil evaluar las exposiciones de un nuevo producto, dependiendo de quién sea el usuario final y cuál sea el ámbito de uso.
Exclusiones
Las exposiciones no deseadas, no asegurables o muy arriesgadas, tales como la responsabilidad medioambiental, a menudo son aminoradas excluyéndolas de la cobertura de la póliza estándar y obligando al asegurado a obtener otra cobertura aparte. Al eliminar ciertos segmentos de riesgo, la suscripción se hace más precisa y, en consecuencia, los precios serán más acordes con los niveles de riesgo. No obstante, los riesgos que las aseguradoras consideren no asegurables pueden ser excluidos sin tener opción a adquirir cobertura por separado.
Definiciones de Trigger
A mediados de la década de 1980, el sector de Seguros de RC estadounidense se enfrentó a una serie de cambios en el entorno jurídico que dieron lugar a unas inesperadas y pesadas cargas financieras. Dichos cambios incluían la aplicación retroactiva de responsabilidades medioambientales a la RC general integral y la aparición de casos de asbestosis, que a menudo derivaban en siniestros latentes. La característica de cola larga de algunos riesgos, como la RC de productos y las lesiones latentes, así como las cada vez más amplias interpretaciones de la RC han sembrado gran incertidumbre entre las aseguradoras respecto a las pólizas basadas en la fecha de incidencia (occurrence policies) . La crisis de RC de mediados de la década de 1980 se convirtió en una crisis para las aseguradoras que, finalmente, desembocó en una crisis de capacidad aseguradora.
Uno de los métodos desarrollados por las aseguradoras para superar esta crisis fueron las pólizas basadas en la fecha de notificación del siniestro (claims-made policies). Según este sistema, sólo aquellos siniestros notificados durante el periodo de vigencia de la póliza tienen cobertura, independientemente de la fecha en la que se produjeran. La cobertura se proporciona tras hacer un examen en profundidad de la información actualizada. La ventaja para las aseguradoras reside en la considerable reducción del riesgo de desarrollo. La asegurabilidad aumenta y el precio por cobertura se reduce, facilitando así la cobertura de riesgos que, de otro modo, serían difíciles de asegurar.
Las coberturas basadas en la fecha de notificación también incluyen un periodo retroactivo y un plazo adicional para notificar los siniestros (discovery period).
El periodo retroactivo limita la cobertura a aquellos siniestros que ocurrieron después de una fecha acordada (fecha retroactiva). Quedan, por tanto, excluidos los siniestros que se produjeran con anterioridad a dicha fecha. El plazo adicional de notificación permite al asegurado hacer uso de un periodo de tiempo más amplio (periodo de cola) para dar parte del siniestro y se suele adquirir a cambio de una sobreprima.
Otras modificaciones se introdujeron por medio del modelo Bermudas, que es un modelo híbrido de póliza “occurrence” y “claims-made”. Los modelos Bermudas se suelen utilizar para elevadas pólizas de Seguros de RC en exceso.
Para ser válido, el siniestro ha de producirse después de la fecha retroactiva y ha de notificarse a la aseguradora durante el periodo de vigencia de la póliza (o sea, según el principio de notificación del suceso). Otra característica destacable de este modelo de póliza es la posibilidad de combinar sucesos que tengan su raíz en un mismo evento, que es lo que se denomina “ocurrencia integrada” o cobertura en lote. No obstante, en las pólizas suscritas bajo el modelo Bermudas no suele contemplarse la posibilidad de sustitución en caso de degradarse los límites principales, que, en cambio, sí se contempla en el modelo estándar de póliza “occurrence” en EE.UU3. En Europa esta misma cláusula tiene efectos similares. Cuando dos o más siniestros que son consecuencia de la misma causa se consideran como un único evento, se habla de “siniestros en serie”. Los límites anuales o por evento de la póliza son los importes máximos cubiertos para todos los siniestros derivados de una misma causa. Al igual que en el modelo Bermudas, esto evita la posible acumulación de límites a lo largo de varios años de suscripción para un único evento asegurado producido por el mismo acto culposo.
Límites Cuantitativos
Los límites cuantitativos -tanto por evento como los agregados por periodo de tiempo- son importantes para transformar riesgos subyacentes ambiguos en riesgos asegurados con siniestros máximos posibles conocidos. Esto incluye, por ejemplo, el uso de sublímites agregados y por evento para cierto tipo de exposiciones a riesgos mayores, como la RC Medioambiental, RC Profesional y cobertura limitada para la RC Medioambiental. La limitación de los daños máximos por riesgo mejora la consolidación de los riesgos en la cartera del asegurador y reduce los requisitos de capital. Asimismo, es importante definir y restringir la responsabilidad de la aseguradora para poner límites al “éxito” de las demandas destinadas específicamente a reclamar indemnizaciones por daños a personas o empresas con una fuerte solvencia.
Hay mercados donde los gastos de defensa judicial no están restringidos fuera de los límites de la póliza (p. ej. en EE.UU.). Dado que estos costos pueden ser considerables, en particular para las pólizas con exposiciones en EE.UU., donde los gastos procesales son especialmente elevados, a las aseguradoras les resulta imposible calcular sus siniestros máximos. En los casos en que está permitido, las aseguradoras controlan esta exposición poniendo un tope a los gastos judiciales de defensa, que corresponde al límite por evento y al límite agregado anual.
Deducibles y Coaseguro
Una solución corriente para solventar los problemas de la antiselección y el riesgo moral es la introducción de deducibles y/o de coaseguro en el contrato.
Con ello se consigue una mayor sintonía entre los intereses de los adquirentes de seguro y los de las compañías aseguradoras. Una mejor alineación de los intereses de ambas partes puede incluso llegar a ser un objetivo de orden público. Por ejemplo, la nueva Ley sobre la Adecuación de las Bonificaciones de los Directivos en Alemania introduce una franquicia obligatoria para las pólizas de RC de altos cargos. En consecuencia, los miembros de consejos directivos que incumplan los deberes legales o que cometan actos ilícitos de índole laboral retendrán parte del riesgo personal al no poder ser indemnizados al 100% por las pólizas de RC de altos cargos suscritas por sus empresas. No obstante, existen soluciones de seguro privadas para estos deducibles.
El uso de deducibles también elimina los siniestros menores. Dado que los trámites de un siniestro acarrean unos costos determinados que son, en parte, independientes de la magnitud del siniestro, las aseguradoras que centran su atención en siniestros grandes pueden así reducir sus gastos de liquidación de siniestros. Por eso los deducibles son una manera de aumentar la del Seguro de RC.
Cláusulas de Indexación
La inflación de siniestros imprevista constituye un riesgo importante para las aseguradoras, que se multiplica en las operaciones de reaseguro de exceso de pérdidas. Las prácticas del mercado en Europa y Asia incluyen el uso de cláusulas de indexación por parte de las reaseguradoras para garantizar que los deducibles y los límites se mantengan equiparables a la inflación4. Para medir la inflación global, generalmente se utiliza un índice de precios al consumo (IPC) o un índice de salarios (p. ej. la retribución media por hora). Esto hace que los riesgos sigan siendo asegurables para las reaseguradoras, lo cual, a su vez, facilita la asegurabilidad de los riesgos primarios subyacentes. La aplicación de cláusulas de indexación a pólizas primarias sería igual de ventajosa a la hora de gestionar riesgos de evolución prolongada.
Las cláusulas de indexación más frecuentemente utilizadas son:
 Cláusula de indexación completa (Full Index Clause): el punto de intervención y el importe de la cobertura se ajustan totalmente al índice.
 Cláusula de indexación de excedente (Franchise Index Clause): el punto de intervención y el importe de la cobertura se ajustan totalmente al índice, pero sólo si la inflación acumulada sobrepasa un nivel determinado.
 Cláusula de inflación severa (Severe Inflation Clause): el punto de intervención y el importe de la cobertura se ajustan al índice únicamente si la inflación acumulada sobrepasa un nivel determinado y sólo en la proporción en que la inflación supere dicho nivel.
La aplicación del índice también varía. La cláusula de indexación europea (European Index Clause), que está orientada al entorno de los pagos secuenciales, aplica el índice a cada fecha de pago. La cláusula de indexación del mercado londinense (London Market Index Clause), que deriva de un entorno de pagos únicos, ajusta el valor total del siniestro al índice en la fecha de la liquidación final.
Mediante la cláusula de indexación se reparten de forma equitativa los efectos de una inflación imprevista de los siniestros hasta obtener una correlación con los factores económicos empleados para definir el índice, que suelen ser el IPC o el índice de salarios. Si esta correlación es sólo parcial, tal como se indicaba anteriormente (véase la Tabla 1), la aseguradora incurre en cierto riesgo de base. No obstante, las cláusulas de indexación ofrecen una buena protección frente a situaciones de inflación fuerte y prolongada.
Soluciones Estructuradas
Las soluciones estructuradas mejoran la asegurabilidad mediante la utilización de elementos de financiación del riesgo, ampliando el plazo de vigencia a periodos plurianuales con límites agregados, como suele hacerse en el reaseguro, o introduciendo cuentas de experiencia. Estas soluciones son más pertinentes para el mercado primario. La asimetría informativa entre el asegurado y el asegurador o las ambigüedades acerca del riesgo pueden limitar la asegurabilidad de los riesgos de RC (p. ej. imposibilidad de evaluar la probabilidad o los siniestros previstos). Los conceptos finitos pueden atenuar algunas de estas restricciones conteniendo la exposición de la aseguradora mediante límites agregados y distribuyendo los riesgos de un tomador particular en el tiempo. Además, cláusulas de cobertura singulares, tales como la cláusula de suspensión (Sunset Clause) y la cláusula de rescate obligatorio (Mandatory Commutation Clause), también pueden emplearse para limitar las exposiciones.
Coberturas de Frecuencia y Nuevas Soluciones Basadas en Índices
Cuando existe ambigüedad o riesgo moral en torno a la gravedad del siniestro, puede mejorarse la asegurabilidad ofreciendo coberturas de frecuencia con una indemnización fija por unidad de siniestro. El cliente retiene el riesgo de que la magnitud del siniestro difiera de los pagos fijos preestablecidos. Los clientes pueden aún transferir sus riesgos a las aseguradoras (esto es, el riesgo relativo al número de un tipo definido de siniestros), las cuales pueden opinar que tales soluciones satisfacen mejor su apetito por el riesgo, siempre que la frecuencia pueda modelizarse adecuadamente. Siguiendo esta misma idea, hay productos que no indemnizan las pérdidas reales, sino que elaboran planes de indemnización vinculados a índices de mercado. Estos índices pueden ser siniestros del mercado o índices de frecuencia.
Buenas Prácticas de Suscripción y Tarificación Adecuada al Riesgo

Una de las tareas más desafiantes y, sin duda, el proceso más trascendental para una compañía aseguradora es el de la suscripción. Tras evaluar las exposiciones al riesgo y determinar si los riesgos son aceptables para la aseguradora, la suscripción implica decidir qué nivel de cobertura ofrecer con arreglo a las condiciones preestablecidas y qué primas cobrar por asegurar los riesgos. Ésta es una tarea múltiple que requiere conocimientos, procesos coherentes, estrategias específicas y, en última instancia, criterio propio y una actitud emprendedora.
Monitorizar los Riesgos
En primer lugar, el proceso de suscripción requiere una monitorización y evaluación continua de los riesgos existentes y emergentes para tomar decisiones bien fundamentadas y proactivas acerca de la asegurabilidad de estos riesgos. Aquí no sólo se incluyen los riesgos técnicos, sino también los riesgos económicos, medioambientales, políticos y sociales.
Esto tiene especial relevancia a la hora de abordar nuevos programas, ramos de negocio, segmentos de negocio o mejoras de la cobertura. Un proceso adecuado de debida diligencia es esencial para el éxito futuro y debería incluir aportaciones de los ámbitos de suscripción, gestión de siniestros, control de pérdidas, actuarial, marketing/venta y cumplimiento normativo. La utilización de datos financieros también ha adquirido importancia como parte del proceso de evaluación del riesgo. Los riesgos -cualquiera que sea su magnitud- tienen implicaciones financieras que se incrementan en épocas turbulentas, por ejemplo, cuando los ingresos son bajos y la disponibilidad de crédito es limitada.
Tarificar Correctamente
La tarificación de riesgos requiere procesos de monitorización detallada de tasas, tanto para el negocio nuevo como para el de renovación, así como el seguimiento de la retención de primas y pólizas. Otro requisito imprescindible son los modelos actuariales para la evaluación de la prima técnica, que cubre los siniestros esperados, los gastos y el costo del capital (determinación de costos). Esto incluye la determinación de “cúmulos de riesgos” adecuados en la tarificación de exposiciones más volátiles, que están sujetas a un mayor índice de incertidumbre paramétrica.
Las aseguradoras necesitan invertir en bases de datos de siniestros a fin de mejorar los modelos de siniestros esperados para riesgos comerciales. Esto requiere, asimismo, la inversión en recursos actuariales específicos necesarios para el desarrollo de modelos. Esta tarea debería compararse con la realizada por el sector asegurador con respecto a los riesgos patrimoniales.
Para determinar el costo de los riesgos de suscripción hay que tener debidamente en cuenta el entorno de inversión y el costo de suministro del capital. El descenso de los rendimientos de inversión obliga a incrementar los costos del riesgo de suscripción; de otro modo, el negocio deja de ser rentable. Por otra parte, el aumento constante de los requisitos de capital para las compañías aseguradoras ha de reflejarse en el precio.
También es importante que los suscriptores comprendan mejor el vínculo entre la suscripción, la tarificación y las condiciones de cobertura. Estos elementos a menudo se analizan por separado, pero han de considerarse como un todo a fin de evaluar los riesgos adecuadamente y mejorar la rentabilidad.
Integración de las Herramientas de Tarificación en la Arquitectura del Negocio
A la larga, todo esto conduce al desarrollo, la implantación y supervisión de una estrategia coherente con respecto a la suscripción (selección/retención de riesgos) y la tarificación de riesgos. Una estrategia específica aumentará las probabilidades de lograr un nivel aceptable de rentabilidad y de ROE a lo largo de todo el ciclo. Para ello es preciso integrar las herramientas de tarificación en la arquitectura del negocio, hacer un seguimiento sistemático de los precios ajustados al riesgo, promover el feedback entre la gestión de siniestros y la determinación de costos, controlar sistemáticamente la acumulación con respecto a escenarios de amenaza, mantener un nivel elevado de diligencia en la suscripción y garantizar el compromiso duradero del grupo directivo con la estrategia.
Al reforzar el vínculo entre la constitución de reservas y la tarificación mejora la capacidad de reaccionar a las tendencias de los resultados y del mercado. Gran parte de la volatilidad de los resultados históricos de RC fue debida a la infratarificación y la constitución de reservas insuficientes durante el ciclo de mercado blando. Esto, a su vez, condujo a un aumento del volumen de negocio, que acentuó el impacto de las reservas insuficientes. Las aseguradoras tienden a compensar la constitución insuficiente de reservas en el ciclo de mercado blando con un exceso de reservas en el ciclo de mercado duro. Esto impide que las aseguradoras aprovechen al máximo las oportunidades del mercado y puede conducir a una mala gestión del ciclo.
El Reaseguro es una Herramienta Importante para Aminorar Riesgos

Los riesgos de RC se caracterizan por seguir un patrón de baja frecuencia y elevada magnitud. La diversificación dentro de la cartera de la entidad aseguradora suele ser, por tanto, insuficiente. El reaseguro desempeña un papel crucial como segunda fase de la diversificación, lo cual se refleja en la elevada tasa de cesiones de riesgos de RC en comparación con los riesgos patrimoniales normales.
Los aseguradores directos buscan homogeneizar y aminorar las carteras de riesgos mediante distintas formas de reaseguro, como son el reaseguro proporcional y el reaseguro contractual no proporcional. Los contratos de reaseguro facultativo ofrecen cobertura para exposiciones especiales en cuanto al tamaño y el perfil de riesgo.
Las aseguradoras multirramo más prestigiosas desempeñan una importante función como núcleo central de conocimientos y capacidades en lo referente a la evaluación del riesgo, diseño de productos, proceso de suscripción y tarificación de riesgos.
Conclusión

El aseguramiento de los riesgos de RC comercial sigue siendo un reto para empresas, aseguradoras y reaseguradoras.
El Seguro de RC está más expuesto a la incertidumbre que la mayoría de los otros ramos de seguro. Es difícil de suscribir debido a su naturaleza a largo plazo y a su dependencia de la interacción de un número de factores de difícil predicción. Algunos de estos factores son los desarrollos macroeconómicos y del mercado de capitales, el cambiante panorama industrial, las nuevas tecnologías, el progreso de la medicina, la dinámica evolución de la sociedad y la globalización continua.
Mientras tanto, el panorama de los riesgos está evolucionando rápidamente y el alcance de las indemnizaciones sigue ampliándose. Las empresas y sus aseguradoras se enfrentan a siniestros más caros, fruto, en parte, de los crecientes costos de salud y de los cambios en el sistema jurídico. La subida de los costos siniestrales no es un fenómeno que afecte sólo a EE.UU. aunque allí los costos son, con creces, los más elevados del mundo. En Europa y Asia también se está produciendo una subida de los costos de siniestros.
Para garantizar que la RC sea asequible para las empresas y que el seguro y el reaseguro puedan satisfacer las necesidades de la sociedad, las empresas, las entidades aseguradoras y los gobiernos han de abordar los retos que se les plantean.
Es fundamental que los gobiernos contribuyan a la seguridad jurídica evitando los cambios frecuentes en las reglas de responsabilidad, eliminando procedimientos que favorezcan resultados impredecibles y poniendo fin a la responsabilidad retroactiva.
Las empresas tienen que evaluar de forma proactiva la exposición al riesgo de RC de sus actividades y encontrar el equilibrio adecuado entre la exposición y la mitigación eficiente del riesgo para evitar riesgos indebidos. La monitorización de los desarrollos relativos a riesgos emergentes es otra tarea más de las empresas.
Las aseguradoras contribuyen a la sostenibilidad de la RC de empresas con un diseño sensato de productos. Aplicando exclusiones, triggers meticulosamente definidos y límites cuantitativos a las pólizas, y mediante la adquisición de reaseguro, las aseguradoras pueden transformar riesgos subyacentes ambiguos en riesgos asegurados con resultados máximos conocidos. El uso de las franquicias y del coaseguro es otra forma más que tienen las aseguradoras de aumentar su capacidad para asegurar riesgos de RC. Tanto las aseguradoras como las reaseguradoras pueden reducir el grado de incertidumbre de los siniestros y mejorar su capacidad para evaluar riesgos mediante la estandarización del clausulado de las pólizas.
No obstante, los mejores productos y prácticas de suscripción no pueden reemplazar una tarificación suficiente cuando se prevé un aumento drástico de los siniestros y existe el riesgo de que la situación evolucione peor de lo anticipado. Esto es particularmente importante en el actual entorno de rendimientos bajos y grandes incertidumbres a largo plazo respecto al riesgo de inflación. La rentabilidad histórica del sector pone de manifiesto la imperiosa necesidad de una tarificación justa.
En este contexto, sólo prosperarán las aseguradoras que cuentan con un sólido volumen de suscripción, respaldado por procesos actualizados y una estrategia coherente.
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