El pasado 13 de mayo la revista Mercado Asegurador (MA) realizó en el Hotel Marriott de Buenos Aires la 4ta. Jornada del Reaseguro Argentino y Latinoamericano en forma presencial bajo el lema “Desafíos y Estrategias del Reaseguro Argentino y Latinoamericano”. Este prestigioso y exclusivo evento se realizó en el marco de la celebración del 48º aniversario de la revista.
Para MA ha sido un verdadero privilegio organizar esta actividad regional, en la que han participado distinguidas personalidades de distintos sectores y países, en un momento complicado del mundo del reaseguro internacional y de nuestra región en particular.
Por ello, una vez más agradecemos el apoyo y colaboración recibida de auspiciantes, disertantes, panelistas y amigos que han contribuido al éxito de este cuarto encuentro, que ya se ha convertido en un clásico de Argentina y Latinoamérica.
En esta edición, el tema central es el Reaseguro y, como siempre, destacamos la importancia que tiene para el normal desenvolvimiento de la actividad aseguradora. Sostenemos también el tradicional eslogan “No Hay Seguro Sin Reaseguro”, tan antiguo como vigente desde su primer día, aunque para ser justos también podemos decir “No Hay Reaseguro sin Seguro” se trata de un tema de ida y vuelta.
Como lo señalamos en el evento, sin reaseguro no existe la posibilidad de desarrollo del seguro ni de los distintos sectores que la rodean. Sin reaseguro apoyando al seguro no es posible dar protección a la comunidad, a las distintas actividades industriales, comerciales y financieras que contribuyen al desarrollo y al fortalecimiento de la economía de los países y al bienestar de la población.
Actualmente, los mercados de la región enfrentan un escenario complicado, pero a la vez interesante ante las nuevas oportunidades que ofrece. Preocupan las catástrofes naturales cada vez mas frecuentes e intensas; y los novedosos y dañinos ataques cibernéticos. Mientras tanto, aparecen normativas tendientes a la consolidación del mercado con esquemas de mayor solvencia y nuevas coberturas como los reaseguros estructurados, los cat bonds y los paramétricos, que apuntan a ayudar a financiar en buena medida la actividad de las aseguradoras.
El reaseguro es considerado un instrumento esencial, válido y relativamente económico para generar capital. También permite buscar soluciones para aquellas debilidades que podrían surgir en las aseguradoras, tales como una posible disminución de la liquidez y nuevas normas contables acordes con los requerimientos de Solvencia II. El reaseguro no solo cumple con sus funciones originales -que consisten en reducir los efectos de la intensidad y excesiva frecuencia en los siniestros y la volatilidad del resultado de la suscripción, así como también homogeneizar y mejorar la diversificación de la cartera-, sino que cada vez más es considerado como un socio estratégico en el desarrollo de nuevos productos y en cuestiones relativas al acceso al capital y el crecimiento financiero.
En un marco general de incertidumbre, donde los esquemas de solvencia son cada vez más exigentes y los rendimientos financieros bajos, en el cual hay un constante cambio de la percepción del riesgo (cambio climático, conmoción social, conflictos bélicos, etc.), se visualiza que se atenúa el hard market para determinadas coberturas de reaseguro, pues la alta oferta de capitales ha detenido la dureza en las cotizaciones y condiciones.
No hay duda de que en el mundo la única constante es el cambio; aspectos como los avances diarios en la tecnología, en el campo digital y en las comunicaciones, las catástrofes naturales, los conflictos internacionales, las nuevas conductas de los consumidores cada vez más informados, o las nuevas regulaciones, afectan tanto a la oferta como a la demanda de servicios.
Es por esto que la industria del seguro y del reaseguro tiene que innovar para seguir siendo relevante para los clientes. En este sentido, son centrales el avance de las start-ups con nuevas tecnologías, como, por ejemplo, big data, data analítics, blockchain, etc., que desarrollan esquemas sofisticados en soluciones de gestión de capital. Por otro lado, son extremadamente relevantes también las Insurtechs y la adaptación al entorno digital de las tradicionales aseguradoras, el uso de digitalización, la IA, e Internet de las Cosas, y, en la actualidad, se incorpora la IE (Inteligencia Emocional), tan importante en las relaciones personales, etc. Estos avances tecnológicos y la disponibilidad de grandes datos afectan el valor agregado de la actividad aseguradora y reaseguradora en general.
Las nuevas tecnologías en seguros y reaseguros sin dudas traen un sinnúmero de oportunidades y trabajar con expertos tiene sus beneficios. Aunque esto sea evidente y los avances están a la vista, este nuevo panorama aún está lejos de ser de fácil ejecución. Los nuevos modelos asociativos y el ensamblaje de ecosistemas digitales requieren nuevas capacidades tanto tecnológicas como culturales. Es un camino sin retorno, en el que nadie puede darse el lujo de quedar excluido. Con una adecuada combinación de innovación en acciones y productos, capacidad financiera y un enfoque proactivo de la gestión de riesgos, el mercado puede y debe aprovechar adecuadamente las oportunidades que se presentan.
Completan esta edición una variedad de entrevistas, un resumen de las primeras intervenciones de la Jornada, notas, artículos y estadísticas que permitirán evaluar la situación del mercado de seguros y reaseguros, además de nuestras habituales secciones de noticias nacionales, latinoamericanas, internacionales, indicadores económicos y el suplemento de legislación.
Hasta la próxima edición.
Pedro Zournadjian
Director